"Yo soy la resurrección y la vida. Quien crea en mí vivirá, así muera" Juan 11:25-26

Pascua y Semana Santa


Almas amorosas y divinas,


Deseo que las más selectas bendiciones de Dios y de los maestros estén con todos ustedes. Aprovecho esta oportunidad para rezar por ustedes y les envío mis mejores deseos con motivo de la Pascua y la Semana Santa.


La Pascua es una ocasión especial para los judíos, y la Semana Santa lo es para quienes aman a Cristo. Este año estas dos celebraciones caen entre el 27 de marzo y el 4 de abril.


La Pascua es la principal fiesta judía de primavera que conmemora la liberación de los israelitas de su esclavitud con los egipcios. Se trata de un acontecimiento histórico con significado espiritual. El pueblo de Israel vivía esclavizado en Egipto, pero Moisés lo liberó de su miserable condición y lo llevó a la tierra de la leche y la miel.


Espiritualmente, todo ser humano vive como un esclavo: esclavo de la mente turbulenta, del ego y de los poderosos órganos de los sentidos. Los maestros espirituales como Moisés nos enseñan a liberarnos de su poder irresistible y a vivir libres en la tierra del amor y la devoción.


El Viernes Santo y la Semana Santa están relacionados con Jesús, la encarnación del amor, la compasión y el perdón.


La Semana Santa se celebra el primer domingo después de la primera luna llena que sigue al equinoccio de primavera. Se celebra la resurrección de Cristo. El Viernes Santo es el viernes anterior al Domingo de Resurrección y en él se conmemora la crucifixión de Cristo.


Jesús fue crucificado el viernes por la noche. Resucitó en la madrugada del domingo. La resurrección tiene varios significados. Uno es la resurrección de Cristo de entre los muertos; otro es la resurrección de los muertos en el Juicio Final.


Jesús demostró haber vencido a la muerte. La muerte no le significaba a él, ya que era un hijo inmortal de Dios. Todos somos hijos de Dios, hijos de la inmortalidad (amritasya putrah). ¿Pero qué nos ha pasado? Viviendo en la ignorancia y llevando un estilo de vida equivocado, sufrimos el miedo a la muerte y andamos a tientas en la oscuridad. Debemos rugir intrépidos como un león. Debemos vivir con conocimiento y amor.


Resurrección significa restaurar la vida, revivir, practicar, recordar y utilizar. Debemos aprender a vivir con amor y avivar este amor en las mentes y los corazones de los demás. Debemos aprender a recordar nuestra relación con el Bienamado.



La Santa Biblia (Juan 11:25-26) dice: "Yo soy la resurrección y la vida. Quien crea en mí vivirá, así muera".


Debemos intensificar nuestro amor a Dios. Debemos generar nueva vida en nosotros mismos. Esta celebración nos recuerda que debemos vivir en oración constante. También debemos practicar el perdón con los demás en nuestra mente y en nuestro corazón. Debemos recordar la oración de Jesús en la cruz: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen".


Estos días son muy especiales para mí. Oro por toda la creación y para que todos los seres vivos despierten, así como María Magdalena despertó para presenciar la resurrección divina. Oro por todos ustedes y les envío mi amor a todos.


Con amor,

Prajñanananda