En Presencia de los Grandes Maestros

En cuanto a mi relación y encuentro con Paramahansa Yoganandaji, yo había oído hablar de su capacidad de transportarse a voluntad al estado de samadhi en cualquier momento. Esto me llenó de curiosidad, hasta que lo conocí en 1935 durante su estadía en Calcuta. Para ese entonces yo ya había sido iniciado en Kriya Yoga por Shri Yukteshwarji, gurú de Yoganandaji, y había estado practicando la técnica con regularidad. Paramahansaji me dijo que sólo viéndolo yo no lograría adquirir ese poder no satisfacer ese profundo deseo vital. Le respondí que ansiaba experimentar el poder de sus prácticas espirituales y aprender con él las técnicas avanzadas de los niveles más altos del Kriya Yoga. Paramahansaji me preguntó cuántas horas estaría yo dispuesto a dedicar a la práctica espiritual y le contesté que no era una cuestión de horas, días o años; que para lograr el contacto con ten gran poder, yo estaba preparado para sacrificar toda mi vida a la práctica espiritual en una ermita, y que había tomado el voto de servicio y dedicación hasta el fin de mis días con miras a alcanzar esta meta.

Satisfecho con mi respuesta, Paramahansaji me llevó a otra habitación, se sentó en meditación y al poco tiempo alcanzó el estado de samadhi. Mi asombro fue acogedor al contemplar su cuerpo envuelto en luz divina, con total ausencia de pulso y sin latido en el corazón. Media hora más tarde, al observarlo regresar gradualmente a su estado físico normal, me incliné ante él lleno de devoción y amor. Quise recibir de él iniciación espiritual y él cumplió mi deseo con toda bondad y comprensión. Ante mi pregunta sobre las ofrendas que debía llevar a la ceremonia de iniciación, respondió sonriendo que un corazón pleno de amor era la ofrenda más preciada para el gurú.

Al día siguiente, después de la iniciación, me dio un abrazo. Al sentir su contacto amoroso y suprahumano, experimenté una vibración divina y una sensación llena de gozo pleno dentro de mí. En otra ocasión, puso su mano sobre mi cabeza y dijo que algún día yo despertaría el Poder Supremo dentro de mí a través de la práctica espiritual y que alcanzaría el estado suprahumano. Ahora comprendo la verdad de su profunda profecía. Las palabras inspiradoras y el comportamiento divino de Paramahansaji aún están vivos en mi memoria y seguirán siendo un tesoro siempre fresco y permanente para mí.





"El Proceso Científico para Cultivar el Alma y Esencia de Todas las Religiones"


Paramahamsa Hariharananda