Citas de Paramahamsa Yogananda

Por medio de la llave de Kriya, personas que no pueden creer en la divinidad de ningún hombre reconocerán, al fin, la plenitud de la divinidad de su propio ser.
 

Detrás de la luz en cada bombilla hay una gran corriente dinámica; detrás de las olas, vastos océanos, y detrás de cada individuo yace el Espíritu Supremo. 

 

El autoanálisis es un elemento secreto en el camino al progreso. 
 

La persona más sabia busca a Dios; la más exitosa es aquella que Le ha encontrado. 
 

La paz es el altar de Dios. 
 

Yoga es el arte de hacerlo todo en conciencia de Dios. 
 

Dios es dicha eterna, amor infinito, sabiduría y gozo. 
 

Mientras más paz sientas durante la meditación, más cerca estás de Dios. 
 

Un estudiante que cambia frecuentemente de una escuela a otra no puede recibir una buena educación. Esto también se aplica al camino espiritual; no cambies tu práctica frecuentemente, o perderás tu camino. 
 

La humanidad está empeñada en una eterna búsqueda de ese «algo más» que espera le aportará una felicidad completa y sin fin. Para aquellos que han buscado y encontrado a Dios, la búsqueda ha terminado: Él es ese Algo Más.
 

Mucha gente puede tener dudas de que encontrar a Dios sea el propósito de la vida; pero todos pueden aceptar la idea de que el propósito de la vida es la felicidad. Yo digo que Dios es Felicidad; Él es Bienaventuranza; Él es Amor; Él es el Gozo que jamás desaparecerá de tu alma. Así pues, ¿por qué no esforzarse por adquirir esa Felicidad? Nadie más puede concedértela. Debes cultivarla continuamente tú mismo.
 

Cuando te sientas y te sumerges en el silencio de la meditación profunda, te inunda el gozo que bulle en tu interior y que no está provocado por estímulos externos. El gozo de la meditación es irresistible. Quienes no han experimentado el silencio de la auténtica meditación no saben qué es el verdadero gozo.
 

Conforme la mente y el sentimiento se dirigen hacia el interior, comienzas a sentir el gozo divino. Los placeres de los sentidos no perduran; pero el gozo de Dios es eterno. ¡Es incomparable!
 

No desperdicies tu tiempo en la ociosidad. Mucha es la gente que dedica su tiempo a actividades por completo intrascendentes. Si les preguntas a tales personas qué han estado haciendo, responderán habitualmente: «¡Oh, me he mantenido ocupada cada minuto!». No obstante, apenas si pueden recordar qué era lo que las mantuvo tan ocupadas.
 

En cualquier momento se te podrá exigir que abandones este mundo, y tendrás que cancelar todos tus compromisos. ¿Por qué dar, pues, preferencia a cualquier otra actividad quedándote sin tiempo para dedicárselo a Dios? Eso no es sensato. La razón por la cual nos enredamos en intereses humanos y olvidamos a Dios es maya, la red de la ilusión cósmica que nos rodea.
 

El amor de Dios, el amor del Espíritu, es un amor embriagador. Una vez que lo hayas experimentado, te conducirá cada vez más profundamente a los dominios de lo eterno. Ese amor jamás será arrebatado de tu corazón, sino que arderá allí, y en ese fuego encontrarás el gran magnetismo del Espíritu que atrae a los demás hacia ti y atrae también cualquier cosa que verdaderamente necesites o desees.
 

A fin de poder recuperar nuestra divinidad, debemos tener un maestro o gurú. Aquel que sigue fielmente los pasos de un auténtico gurú llega a ser como él, ya que el gurú ayuda a elevar al discípulo hasta su propio nivel de perfección.
 

Un gurú es una encarnación viviente de la verdad contenida en las escrituras; es un agente de salvación designado por Dios en respuesta a la exigencia del devoto de que le libere de la esclavitud de la materia.
 

Cuando caminas a ciegas a través del valle de la vida, y perdido en la oscuridad, necesitas la ayuda de alguien que pueda ver. Necesitas un gurú. El único modo de salir del cenagal que se ha formado en el mundo es seguir a alguien que esté iluminado. Nunca hallé la verdadera felicidad y libertad hasta que encontré a mi Gurú, quien estaba interesado espiritualmente en mí y poseía la sabiduría para guiarme.
 

Si crees que puedes vivir feliz dejando a Dios en el olvido, estás equivocado, pues llorarás en la soledad incontables veces hasta que comprendas que Dios es todo en todo: la única realidad del universo. Tú estás hecho a su imagen, y ninguna cosa te aportará jamás felicidad perdurable, porque nada es completo excepto Dios.

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